Costos
Cuánto cuesta realmente facturar en México (y por qué casi nadie hace la cuenta)
La mensualidad no es el precio: el precio es la mensualidad dividida entre las facturas que sí emitiste. Aquí está la cuenta completa con números reales.
Por Equipo Xantrik ·· 7 min de lectura
Casi todos los sistemas de facturación en México se venden igual: una mensualidad que va de los $150 a los $400 pesos, con un límite de timbres incluidos. Suena barato. El problema es que ese número no es el precio real de facturar.
El precio real es la mensualidad dividida entre las facturas que efectivamente emitiste.
La cuenta que cambia la conversación
Tomemos una suscripción típica de $250 MXN al mes, es decir $3,000 al año. Ahora veamos cuánto te cuesta cada comprobante según tu volumen real:
| Facturas al mes | Facturas al año | Costo por factura |
|---|---|---|
| 1 | 12 | $250.00 |
| 2 | 24 | $125.00 |
| 3 | 36 | $83.33 |
| 5 | 60 | $50.00 |
| 10 | 120 | $25.00 |
| 20 | 240 | $12.50 |
| 50 | 600 | $5.00 |
Un timbre de CFDI cuesta, en el mercado mayorista, entre 30 centavos y 2 pesos. Todo lo demás que pagas es el software, el soporte y el margen del proveedor. Lo cual es legítimo — hasta que descubres que estás pagando $125 pesos por comprobante porque emites dos al mes.
Dónde está el problema real: los meses de cero
La tabla de arriba asume un promedio parejo, y así no funciona el trabajo independiente.
Un consultor factura seis veces en marzo y nada en abril. Un médico con consultorio propio tiene temporada alta y temporada baja. Un despacho pequeño timbra en bloque en la primera semana del mes y luego nada.
Con suscripción, abril te cuesta lo mismo que marzo. Pagaste por disponibilidad, no por uso.
Al año, un profesionista con tres meses flojos regala aproximadamente $750 pesos por un servicio que no consumió. No es una fortuna, pero es dinero que salió de tu bolsa a cambio de nada.
Los costos que no aparecen en la mensualidad
Cuando comparas sistemas, revisa lo que está fuera del precio de lista:
Costo por RFC adicional. Si administras más de un RFC —muy común en despachos o en quien factura como física y como moral— casi todos cobran una licencia completa por cada uno. Dos RFC duplican el costo del año.
Timbres extra. Muchos planes traen un límite mensual. Al pasarte, compras timbres sueltos a un precio bastante peor que el del paquete.
Funciones en el plan superior. El complemento de pago, las cancelaciones con motivo o el envío automático al cliente aparecen a veces “a partir del plan Pro”. Son funciones que el SAT te obliga a usar, no lujos.
Renovación automática. El cargo se va a tu tarjeta hasta que lo detengas, y detenerlo suele requerir un correo, un formulario o una llamada.
El modelo alternativo: pagar por folio
La otra forma de comprarlo es prepago: compras una bolsa de folios y consumes uno por cada comprobante timbrado.
Con este modelo, el costo sigue a tu actividad. Los meses de cero cuestan cero. Y como no hay suscripción, tampoco hay nada que cancelar cuando dejas de usarlo.
Con las bolsas de Xantrik Factura, el comprobante sale entre $7.90 (bolsa de 10) y $5.00 (bolsa de 250), con IVA incluido. Comparado con la tabla de arriba:
| Facturas al mes | Suscripción $250/mes | Folios prepago |
|---|---|---|
| 2 | $125.00 c/u | $7.16 c/u |
| 5 | $50.00 c/u | $5.99 c/u |
| 20 | $12.50 c/u | $5.00 c/u |
¿Cuándo sí conviene la suscripción?
Vale la pena ser honestos: el prepago no siempre gana.
Si facturas más de 50 comprobantes al mes de forma constante, y el sistema que estás mirando incluye funciones de las que sí dependes —punto de venta, inventario, nómina, conciliación bancaria— la suscripción puede salir mejor y darte más.
El punto no es que un modelo sea superior. Es que la mayoría de los profesionistas independientes en México está muy por debajo de ese volumen y aun así paga como si estuviera arriba.
Cómo decidir en cinco minutos
- Abre tu historial y cuenta cuántos CFDI emitiste el año pasado.
- Multiplica tu mensualidad actual por doce.
- Divide entre el número de comprobantes: ese es tu costo real por factura.
- Compáralo con el costo por folio de un esquema prepago.
- Si la diferencia es de varios cientos de pesos al año, ya sabes qué hacer.
Es una cuenta de cinco minutos que casi nadie hace, porque la mensualidad se siente pequeña. Pero el precio de un servicio nunca es lo que pagas al mes: es lo que pagas por cada vez que lo usas.